08.05.17

Salgo de la casa donde he dormido tras hacer unos saludos al sol. Tras tres kilómetros de pedaleo cuesta arriba estoy en el centro histórico de Piera. Paso la mañana en un bar escribiendo en el diario y retocando fotos. En un momento dado echo en falta el móvil y se lo comunico al propietario del local,  el cual se ofrece a llevarme en coche de vuelta a la casa. Allí está el móvil, bien visible, sobre un bloque de cemento a modo de pilar inacabado, entre un montón de hierbas que crecen aquí y allá y que resaltan el estado de abandono del lugar.

A media tarde continúo la ruta.  Dando un poco de vuelta enfilo a Esparraguera y tras una suave y contínua subida llego a Collbató, desde donde bordeando la montaña de Montserrat me divierto bajando varios kilómetros de curvas hasta Monistrol. Sobre las 20:00 h. llego a Manresa y decido pasar la noche en el albergue, en lo alto de la ciudad vieja.

A diferencia del día de ayer, hoy no he necesitado de tanto esfuerzo para llegar a mi destino. Aunque he hecho algún kilómetro más, no han sido tan de subida y además ya me voy acostumbrando a llevar el carro. Viajar me centra. No tengo miedo, vivo el presente. Pienso de forma práctica, inmerso en el movimiento, siempre alerta.

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09.05.17
07.05.17

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