Sobre El Viaje

Tanto el reposo como el movimiento son naturales por igual. Ambos son estados que no requieren de ninguna explicación, en los que “no pasa nada”: son equivalentes desde el punto de vista físico.
Albert Einstein

El viaje es un impulso, pero entiendo toda la vida como un experimento. El viaje supone la conexión con la vida y los momentos en que paro, pongo todo en orden y trabajo en mis diarios y mi material visual, es como si la vida se detuviera. No tengo casa fija. No hago distinción entre trabajo y vacaciones. Me puedo tomar un día de “vacaciones” o varios meses o  puedo “trabajar” varios días seguidos de la mañana a la noche durante semanas. Cojo la bici para ir de aquí para allá; para hacer un traslado, para moverme por la zona en la que resido cuando resido en alguna zona. Así que he integrado el viaje en mi cotidianeidad. Mi vida es un viaje y el viaje es mi modo de vida. Mi obra es el propio viaje. Las fotos y el texto son el testimonio.

Las montañas están muy arriba pero no tanto como las estrellas.

Ante cada viaje busco un motivo como ver a una amiga o conocer una determinada región. Pero en realidad es el impulso en sí mismo el que valida la salida y, el objetivo de cada viaje toma forma en el propio recorrido. Si bien cada vez que emprendo un viaje busco lo esencial, cultivo la confianza, la improvisación o la atención, sólo es durante el trayecto o un tiempo después cuando descubro el porqué de tal o cual proyecto viajero.