17.12.15

Al bajar de la bici para disponerme a entrar en un recinto del que excepcionalmente tengo la llave, se me acerca un tipo que se muestra interesado por mis alforjas. Me pregunta por la marca. La verdad es que no lo sé, así que lo miramos juntos. Tras ese momento se marcha e introduzco la llave en el candado que cierra la puerta. Mientras lo sostengo vuelvo a ver el mismo nombre de hace unos segundos.